DIARIO PARA MARI CARMEN Nº21
Vivencias
Un día cualquiera en nuestras vidas comenzaba a las siete de la mañana, levantar a los críos, la maratón matinal : ducha, desayunos, libros, últimos deberes…, coche hacia Bellvitge, clases hasta la una, comida en el bar, los peques comen en el comedor del colegio, salida a las cinco y media, Mª Carmen regresa a casa con los hijos, tiene su faena programada: limpieza rápida de la casa, meriendas, deberes, lavadoras, tender la ropa, plancha, cena y llego yo a las nueve o las nueve y media, le ayudo a acostar a los pequeños, un diálogo de pareja, comentar el día, criticar al jefe, anécdotas del día, preparar algún ejercicio, y a la cama con más ganas de dormir que de otra cosa.
Esto casi todos los días de la semana, los fines de semana algo cambia las cosas: nos levantamos después de las ocho, yo me llevo a los peques a
Agustín 24-oct-2007
