DIARIO PARA MARI CARMEN Nº 23
Un segundo cuento:
Había una vez una niña, rubia, ojos azules, sonrisa permanente, mirada clara, frente despejada, mimada en su casa y en su familia que vivía sin problemas a la vista, pero con unas ansias enormes de vivir, de amar de querer de ser amante y de ser querida... En la búsqueda de todo ello se encontró con su otro yo, una persona que la quería, la amaba, la protegía, la enseñaba, le habría nuevas puertas y nuevos horizontes y le creaba los problemas típicos de vivir, de amar, de entrega, de sacrificios, de alegrías, de hijos, de tristezas y sobretodos el las ganas de VIVIR.
Su cuento casi fue perfecto, pero en la vida no suele ocurrir como en los cuentos, el colorín colorado a veces no termina con el relato. La princesa se ha ido, pero sus príncipes han prometido recordarla cada día y seguir su sonrisa, sus ganas de vivir, sus ánimos, sus enseñanzas en todo momento.
En ocasiones la princesa comió perdices, en otras no, pero el cuento no se ha acabado, continuará por y para ELLA, la princesa del cuento siempre estará con nosotros
Agustín 26-oct-07
