DIARIO PARA MARI CARMEN Nº24
Una experiencia
La organización de una comunión de un hijo creo que es una experiencia superior a la organización de tu propia boda, nunca creímos (Mª Carmen y yo), los problemas que pueden surgir para organizar lo que crees que es sencillo pero que se puede complicar.
Con David, la catequesis se encargó Mª Carmen, dos años una vez a la semana acudir a la catequesis de tu hijo y además otro día a la catequesis de los padres, es algo pesado y que en el fondo lo haces por ellos, y quizás en el fondo por ti.
Con Edgar, fui yo el encargado de la catequesis, conseguimos hacerla en un año, gracias a que el protagonista había sido monaguillo en un verano en el pueblo, pero fue un año que todas las semanas había que ir a la iglesia, dos días, uno el hijo y otro el padre, también se hace pesado.
Luego viene el día de la comunión que es como una boda: trajes, vestidos, restaurante, regalos, etc. La organización de todo un evento de esta índole suele acarrean dolores de cabezas y de presupuesto, son unos gastos que los asumes como algo necesario cuando no lo es, nosotros no somos practicantes cristianos y creo que ni creyentes y, ¿por qué lo hicimos?, por la familia, es una forma de reunión familiar, por los críos, todos lo hacen ellos también, y creo que sobre todo y es duro admitirlos es un rito de iniciación social para todos, padres, hijos, abuelos, tíos…
La experiencia de la comunión de nuestros hijos para nosotros fue importantísima, la familia junta y unida es la mejor manera de pasar la vida, el resto no importa, los gastos económicos que ocasiona a la larga se llegan a pagar pero se dan por bien empleado
Agustín 27-oct-2007
