DIARIO PARA MARI CARMEN Nº51
El abuelo Manolo 
Es mi padre, su vida no tiene nada que envidiar a las grandes aventuras de personas famosas y con mucha publicidad, él con su silencio y su sacrificio es mucho más famoso entre su mujer, hijos nietos y cuñado que muchos que con menos mérito figuran en libros y libretos.
Mi padre, trabajador del campo en Garcibuey y ante las pespectivas negativas de poder dar algo mejor a su mujer y a sus hijos decide marchar a Salamanca a probar aventura como panadero. Coge en transpaso una panadería en el Barrio del Rollo de esa ciudad universitaria y luchando él y la abuela Tere intentan competir con panderias ya asentadas en la ciudad y con alguna "mafia" de reparto de pan y despachos de ese producto. Ante el ahogo que significa no poder salir adelante toma la iniciativa de ir a trabajar aHolanda, más concretamente a Nijmegen, ciudad con universidad católica. Allí él solo, sin la familia al lado, comienza a trabajar en un matadero, con trabajo a destajo y condiciones de vidas poco agradables, esto y estar separado de su mujer y de sus hijos debió de ser terrible. Al cabo de un tiempo cambia a trabajar en una empresa de productos de sopas y pastas, las condiciones laborales mejoran pero la separación continúa. Nunca he sabido como podía girar a su familia las veinte mil pesetas del año 1970, comer y vivir él y traer regalos cuando volvia, ahora me hago cruces como podía hacer aquel sacrificio y esfuerzo. Después de 11 años cuando yo termino Magisterio decide volver a Salamanca y volver al pueblo a seguir siendo agricultor, padre, marido y abuelo.
Cuando me casé con Mª Carmen la aceptó como una hija más y hasta la muerte de mi mujer ella ha sido Mª Carmen, como Rosa Mari y como yo soy Agustín, su tercer hijo/a, sin distinción de cariño y de amor. Eso no se puede olvidar. El silencio de mi padre es único, yo lo entiendo y lo admiro, en el fondo quisiera ser como él pero es muy dificil y desde aquí le digo que quiero intentarlo e imitarlo
Agustín 24-nov-2007

Felipe Gato dijo
Señor Agustín...
Me he topado con este blog, que nos ha dado una inmensa ternura al ver contenido todo el amor que siente por su esposa MariCarmen.
Lo que hemos leído nos ha conmovido y a juzgar por los comentarios fueron y siguen siendo una de esas parejas que todo el mundo quisiera tener.
Lamentamos mucho la pérdida física de su amada esposa y rogamos por que ese amor perdure de tantas otras formas.
Un abrazo desde México
24 Noviembre 2007 | 07:06 AM