DIARIO PARA MARI CARMEN Nº 109
Cuento nº 3
En un país no muy lejano vivía una princesa, rubia, con rizos , ojos azules, nariz un poco respingona y una sonrisa impresionante y a demás permanente, nunca ni en los momentos más difíciles de su vida dejó de sonreir. Siempre bien vestida, sin extridencia pero con un cuidado de la combinación de colores, prendas y complementos que era realmente una princesa, o al menos para mi lo era.

Siempre procuraba no dar disgustos ni poner malas caras anadie, le gustaba defender a su familia y a su puesto de trabajo por encima de todo, nunca la escuché protestar por cosas de su trabajo y ante todo procuraba cumplir en plan profesional su tarea.
Fue feliz mientras vivió, procuramos todos que su vida fuera lo más agradable posible, pero el dragón que existe en todo cuento, no la dejó terminar su misión en este escenario y después de 11 años de lucha con esa bestia perdió la batalla y el dragón se la llevó.
Estoy seguro que donde esté su sonrisa brillará por encima de otras sonrisas y que estará cumpliendo como lo hacía cuando estaba aquí, que segurá cuidando su aspecto físico, combinando sus fulars, sus vestidos y sus complementos, que en definitva segurá sindo la princesa de mi cuento.
Agustín 26-ene-2008
