DIARIO PARA MARI CARMEN Nº 135
Un día más
Quiero recordar un día de visita en el Vall d'Hebrón con Mª Carmen, se que no es algo agradable pero quiero expresarlo aquí para que quede constancia de lo que es luchar contra el monstruo del cáncer. No tengo ánimos de dramatizar ni de querer compasión con este relato, solo es un homenaje a todos hombres y mujeres que cada día luchan por su vida en una sección oncológica de cualquier hospital.
La historia comenzaba a las 6 AM al levantarte y como paciente no poder tomar nada pues había que hacer análisis (en ocasiones el mismo día del tratamiento y otras unos días antes). Después del análisis de sangre para ver defensas había que esperar la visita del doctor que por muchas programaciones que hubiera nunca se cumplían, esto es, si tenías hora a las 10'30 te podrían llamar muy tranquilamente a las 12'00 o las 13'00 o las 14'00 horas, pues en ocasiones el doctor/ a podría ser el médico de guardia y tener urgencias sin programar. No era culpa del médico , siempre he pensado que la falta de personal y la mala gestión es la causante de los retrasos. Esos retrasos se llevaban con angustia y aprensión por los resultados que podría darte el doctor.
Después de la visita del médico, si todo iba bien venía el tratamiento, que por lo normal o era por la tarde o al día siguiente o al siguiente o vaya usted a saber, el tratamiento dependiendo del tipo de quimioterapia podría ser de 30 minutos o varias horas.
Cuando salías del hospital normalmente era con mucha suerte las 20'00 horas,o si no había suerte había que volver al día siguiente o como se comenta cuando el ordenador de una silla vacía.
Desde aquí mi admiración por los enfermos que con sus ganas de vivir siguen adelante y a los familiares que tienen que sufrir las luchas del ser querido y además acompañarlos en sus angustias y depresiones normales con esta enfermedad.
Yo lo sufrí con Mª Carmen y se que lo que es estar al lado de un ser querido que se va poco a poco.
Agustín 21-feb-08
