DIARIO PARA MARI CARMEN Nº 148
150 Días
Hace 150 días que te fuiste de nuestro lado, 5 meses sin ti, mucho tiempo para sufrir, y nada para olvidar, no puedo olvidar tu cara, tu cuerpo, tu ser, huelo tu aroma, te veo en cada rincon, en cada sitio de los que vivimos en común, en cada lugar que compartíamos, en todos los sitios que vivimos.
Me parece que fue ayer y ya han pasado 5 meses de tu ausencia, aún recuerdo tu voz, tus risas, tus llantos, aún recuerdo tus conversaciones de esperanzas, de ilusiones, de añoranzas, de desespero y de de preocupaciones.
Hoy día tu habitación huele a tus perfumes, al olor característico a ti.
Hoy día después de estos 150 días aun pienso que fue ayer cuando te marchaste, hoy día no creo que tu te has ido
Hoy día te quiero más.
Agustín 7-marzo-08

Miguel Pulido dijo
Buenas noches, Agustín,
soy Miguel Pulido, un alumno del centro de estudios Jaume Balmes que tuviste hace dos años, en clases de Programas de Usuario ( Word, Excel, Access, Autocad y un editor de páginas web ).
Quiero hacerte llegar desde aquí mi mas sincero y sentido pésame por la triste notícia ( tanto para tí, como para vuestra familia y amigos, vuestros compañeros de profesión y dedicación ) de hace 5 meses.
Ese día en que Mari Carmen abandonó, en forma física, este mundo, pero que dejó tras de sí un fuertísimo e inolvidable lazo de amor y cariño que os une y seguirá uniendo, a ella, por siempre.
Estoy seguro de que estará muy feliz y orgullosa por contemplar el amor, sentimiento, pasión, sinceridad y melancolía con que adornas cada uno de los versos que le dedicas, por saber que sigues manteniendo las costumbres que tenías junto a ella, por brindarle sus últimos deseos, por seguir viviendo día a día junto a tus hijos David y Edgar y todas las personas que os rodeaban y por no evitar, en ningún momento, la necesidad de estar junto a ella.
He leído la mayoría de mensajes del blog y han sido suficientes para reafirmar la opinión que yo tenía sobre ella, durante los años que la ví trabajar en la portería del centro de estudios.
Se le veía una persona muy educada, amable, responsable, muy trabajadora y en ocasiones, cuando era necesario, sacaba un fuerte carácter para que los alumnos hicieran bien sus tareas o llevaran a buen puerto sus obligaciones en el centro de estudios, como por ejemplo el Cap de matí o Cap de tarda, haciendo gala así de su motivación por superarse día a día en el puesto de trabajo.
Desde aquí deseo que sigais adelante con todos vuestros ánimos y fuerzas.
A tí, Agustín, decirte que sé que no es momento para apoyar ni estar de vuestro lado, pero nunca me he atrevido, por respeto, a darte los ánimos posibles en persona en las veces que nos hemos cruzado por el centro de estudios o por la calle, en Bellvitge. Por suerte encontré este blog y pude, al fin, decírte estas palabras :)
A Edgar y a Edgar desearles que puedan cumplir en la vida todas las metas por las que estaría orgullosa su madre.
Un granito de arena mas
9 Marzo 2008 | 05:35 AM