DIARIO PARA MARI CARMEN Nº 184
Un día de pesca
Hace muchos años, nuestros hijos tenían entre 5 y 10 años, los domingos de primavera/verano, íbamos a pescar a Sitge o Vilanova. Mi cuñado Benjamín y sus hijos, eran mayores que los mios, saliamos a las 7 o 7'30 de Viladecans con los aperos de pesca , esto es: unos tridentes de acero, unas cañas para poner el cebo, normalmente sardinas o higado de cerdo y a pescar :cabras, nécoras, pulpos o congrios, todo lo que salía a la roca atraido por el cebo, si había suerte el tridente lo apresaba.
Después sobre las 9 o 9'30 llegaban mi cuñada Angelita, Mª Carmen y mis hijos, almorzabamos y tomábamos café entre las rocas y todos a pescar. Recuerdo Mª Carmen lo bien que se le daban las nécoras, cogía muchas y además disfrutaba como una niña chica chillando cuando cogía alguna, los pulpos le daban reparo pero cuando pinchaba alguno nos llamaba para que le ayudáramos a sacarlo.
Sobre medio día regresabamos a casa de mi suegro a comer y por supuesto el bermut era a base de la pesca de ese día, nunca podíamos acabar la cantidad de pescado que llegábamos a coger .
Son recuerdos imborrables para mi.
Agustín 17-abril-08
