DIARIO PARA MARI CARMEN Nº 249
Mis hijos a Garcibuey
Cuando llegaba San Juan y comenzaban las vacaciones de verano, esto es por estas fechas, íbamos dos o tres días a Garcibuey a llevar a David y Edgar para que pasaran las vacaciones con los abuelos, sus tíos y su prima
La libertad que tenían en el pueblo no tiene parangón con una ciudad o con la playa, allí es la libertad absoluta: entre el estanque de
Guerra y cuidados dieron muchos pero cariño y amor no le faltaron nunca y ahora a pesar de lo mayores que son tampoco le faltan, la prueba es que en cuanto pueden van al pueblo a pasar dos, tres u ocho días sin problemas, quieren a sus abuelos y tíos con locura y lo de su prima ya es cosa a parte, por ella es pasión.
Yo me alegro de esta cuestión y además Mª Carmen siempre fomento estos encuentros y apoyó que sus hijo estuvieran Garcibuey desde siempre, ELLA, los veía tan felices que siempre quiso que fueran a ese pueblo que ella eligió para descansar en toda su eternidad, ella quiso tanto a Garcibuey que lo eligió como su sitio para después de su muerte y allí está, rodeada del cariño de su familia y de nosotros cada vez que vamos, vamos mucho pero desde que ELLA está allí vamos más.
Todos estamos tan felices en Garcibuey que queremos ir o vivir allí.
Agustín 25-junio-08
