DIARIO PARA MARI CARMEN Nº 314
Un día de riego
Durante el mes de agosto, que he estado en Garcibuey, un día, solo un día fui a regar al campo. como hacía muchos años, hacía al menos 10 años que no iba a regar, antes, cuando había muchos huertos sembrados, teníamos que ir a regar un día si y otro también, no era un oficio muy pesado,
pero había que ir, hace más tiempo cuando ibas a regar a la Vega, tenías que madrugar a las 4 o las 5 de la madrugada, ahora, vas cuando quieres y a la hora que quieras, el agua está libre a todas las horas del día.
Fui a regar a la Nogalita, unos manzanos que tiene mi padre, fue recordar viejos tiempos y viejas costumbres de muchos veranos ir a regar a la hora de la comida o de la siesta,¡ cuando tocaba! o el "acequiero", el encargado del agua, la daba. Realmente, como no es un oficio habitual, disfrutas recordando tu juventud o infancia en el pueblo e intentas idealizar lo que eran trabajos, más o menos obligados, que en aquellos años no te sentaban bien y ahora los ves como algo bonito y agradable
Agustín 18-septiembre-08
