DIARIO PARA MARI CARMEN Nº 337
Te fuiste poquito a poco
Te fuiste poquito a poco
como la arena en la mano,
en silencio y sin llanto,
tu con tu sonrisa solo,
pudiste con tus encantos
convencer a casi a todos,
que siguiéramos bailando,
que no querías responsos,
que nos estabas amando,
y yo que era tu esposo,
que te siguiera cantando,
y tus hijos y conocidos,
que no estuvieran rezando,
que todos canten a coro,
lo mucho que has amado,
y que no digan que otros,
te estén un día llorando,
cuando tu, en tu dolor,
nos estabas enseñando
que el amor que ELLA soñó
es el amor más soñado.
Agustín 1-octubre-08
