Caminando
Camino por la vida como un sonámbulo, sin rumbo, solo me guía la presencia de mis hijos, sin ellos estaría más perdido que un urbanita en un desierto, hay días que lo único que me alegra es la cena que hacemos los tres, donde nos contamos las incidencias del día, trabajo, ilusiones o proyectos, el resto del tiempo cuantas veces he llegado a no saber dónde estás, no físicamente pero si con el espíritu, desde su marcha la cosa no se ha ido suavizando, hay días de muchos desesperos y solo espero la noche para estar con mis hijos y que me cuenten y yo les cuente las noticias del día, hay días en los que no paro de pensar por que se fue, hay días donde solo el trabajo me aleja de ese pensamiento, pero hay días que hasta ese pensamiento me persigue y me sigue aun en algunos momentos de mi trabajo.
Hay días que es mejor olvidarlos, ayer paseando solo vía parejas, o eso me parecía a mi y yo solo pensaba que injusta es la vida, llevare a ti y dejarme solo y sin ganas de estar acompañado. Quizás esté un poco depresivo pero hay días que necesito escribir esto o me volvería loco.
Agustín 25-may-09

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