DIARIO PARA MARI CARMEN Nº 696
Tu cara dormida
¡Cuántas noches contemplaba tu cara dormida!,
cuando me despertaba y miraba como tú dormías
me gustaba mirarte como respirabas, como te movías,
el subir y bajar de tus pechos cuando te estremecías,
y si ponía mi mano en tu cuerpo, tu corazón latía,
cuántas veces tu cara acariciaba, y tú te estremecías,
cuántas veces pensé que en sueños tú me sentías,
a veces tus sueños no eran de mucha alegría,
tu sufrías, llorabas y muchas veces gemía,
entonces yo te besaba y al poco tú te dormías,
¡al mirarte me decía que era mucho lo que te quería!.
Ahora me despierto y no veo tu cara,
no siento como tú respirabas
ni sé si sueñas o gimes,
ni sé si duermes o velas,
no estás en mi cama,
está vacía,
sola,
fría.
Agustín 22-nov-09
