DIARIO PARA MARI CARMEN Nº 699
Anoche...
Anoche buqué entre sábanas
ese cuerpo tuyo de hada,
no encontré nada, nada,
no sentí el calor de tu alma,
no note tus gemidos de amada,
no rocé tus labios en calma,
no besé tus cabellos de dama.
Solo encontré el silencio,
el frío de la noche de invierno,
mi soledad mi tálamo vacio,
escuché el rumor de las hojas,
esperé ese tiempo de suplicio
hasta que pasasen las horas,
para un amanecer muy frío,
de un nuevo día de sin brillo.
Sin ELLA no existe consuelo
para mi alma dolorida,
solo me queda el recuerdo,
de que fue la más querida,
y que hoy la sigo queriendo,
como si estuviera viva.
Agustín 27-nov-09
